"Tengo que hacer la elección de mi carrera. Quizás sea la decisión más grande e importante de mi vida, o al menos hasta ahora..." decía la Ayelén de hace siete años atrás. Y es extraño. ¿Saben por qué? Porque cambié esa decisión bastantes veces a lo largo de estos siete años, y aún me encuentro estudiando mi carrera. Pero lo bueno de eso es que yo no cambiaría ninguno de esos cambios. Ésta es quien soy yo y, buenos o malos, cada momento de mi vida me convirtió en la YO de hoy, me hizo aprender muchas cosas y amar a en quién me he convertido.
Hoy abro mi cuenta de blogs y me encuentro con que todavía tenía acceso a ese que siempre había dejado sin avanzar. Sólo había escrito esas primeras palabras que "autocito", y veo lo mucho que cambié. Aunque siempre fui buena en ortografía, mejoré bastante en eso en siete años.
Por fin me decido a escribir. Para transmitir al mundo lo que creo que son valores para compartir con los demás, los que nos ayudan a crecer, ser mejores, mirar a los demás con amor y compasión y quererse a uno mismo también.
No tengo nada preparado acerca de lo que escribiría en esta entrada. Pero últimamente me encuentro con elementos del pasado que me visitan en la actualidad. Quizás era el tiempo que debía pasar para que yo escribiera. Ese reloj de arena llamado Tiempo que siempre me asustó, pero que hoy abrazo feliz. Porque de lo feliz y de lo triste aprendo y aprendí.
Vivís con temor a perder a quienes querés. Pero esos seres deben irse.
Aquéllos a quienes se les hablaría sobre vos algún día están comenzando su existencia ya. Y eso me llena de emoción.
Vivís con miedo a crecer. Hasta que ves las cosas lindas que crecer te trae.
Ese día ya llegó. Esas personas se fueron. Esas personas llegaron. Y no te quedan más centímetros por subir, excepto los de tus zapatos. Y seguís de pie. Con tornados, huracanes, con días de sol y días de luz... Dios te acompañó siempre y siempre lo hará. Porque, aunque cada uno tenga su filtro para ver a Dios, lo único que lo describe es amor, y Él siempre me ha amado.
Vuelvo a encontrarme en mi ventana rezando por él y sigo creyendo en que mi Dios me escucha. Quizás mis días felices se acerquen, pero en verdad siempre llegaron. Ya no tengo 20 años, pero me falta aún para los 40. Y mientras las estaciones siguen pasando... El verano me tiñe de color sol, el otoño me transporta a mis sueños y juveniles canciones de hojas ocre, el invierno me muestra el aire fresco de la noche en mi ciudad y la primavera envuelve en cajas de regalo sus flores... Mientras las estaciones siguen pasando... yo sigo creciendo, y sigo pensando, y sigo aprendiendo, y cambiando, y preguntando, y mejorando, y corrigiéndome, y sintiendo...
La vida no pasó, sino que pasa cada día. Y quizás debía pasar cierto tiempo para que fuera mi hora de escribir.
Hoy quiero compartirles las cosas que amo, mis reflexiones y mis pensamientos. Las cosas que me hacen crecer y que me hacen feliz en mi existencia día a día.
Espero de corazón que sea de provecho para todos ustedes.
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